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ICTIOLOGIA DE UN AMBIENTE PAMPASICO AFECTADO POR UNA MORTANDAD DE PECES.
Fabián Grosman,
Eva Antivero, Pablo Sanzano y Daniela Agüería.
Area de Acuicultura,
Fac. de Ciencias Veterinarias, Universidad Nacional del Centro de la Provincia
de Buenos Aires (U.N.C.P.B.A.).
Argentina
INTRODUCCION
Las mortandades de peces
pueden ser crónicas o agudas en función de la cantidad de
ejemplares afectados por unidad de tiempo.
Las alteraciones en la calidad
del agua que generan dichos fenómenos, pueden tener diversos orígenes.
En Argentina, pese a la recurrencia
e incremento de mortandades masivas, son pocos los casos en que han sido
dilucidados fehacientemente sus causas y consecuencias(1;2;3;4;entre otros).
Los ambientes leníticos
pampásicos poseen condiciones naturales potencialmente generadoras
de mortandad de peces tales como baja profundidad, eutrofización,
temperatura elevada en verano, sequías, etc.(5). A ello se suma
una alta concentración de actividades
antrópicas afectantes (industrial, urbana, agricultura intensiva,
entre otras) que expone constantemente a una modificación
de la calidad del agua.
El caso de estudio es el
dique "Los Trapenses" situado en el centro de la provincia de Buenos Aires,
(37°08' Lat. S. - 59°42' Long. O.
y 210 m s.n.m.), en el cual la mortandad de peces ocurrió en agosto
de 1996; la consulta se produjo en abril del año siguiente en función
de la baja cantidad de capturas de ejemplares realizadas por los pescadores
deportivos.
El endicamiento fue construido
sobre un curso intermitente de primer orden, afluente del arroyo Los Huesos,
originando un cuerpo de
agua de aproximadamente 1,5 ha de superficie. El mismo se halla por debajo
de la cota de rebalse, promoviendo las condiciones para la invasión
de vegetación sumergida (Potamogeton spp.) excepto en su región
central, que mantiene una profundidad cercana a los 4 m. Este ambiente
es utilizado como pesquería recreativa de pejerrey (Odontesthes
bonariensis).
El objetivo del presente
trabajo es inferir las posibles causas de la mortandad, establecer la estructura
de la comunidad de peces, y la situación de la población
de pejerrey mediante el conocimiento de sus parámetros demográficos,
nicho trófico, índices de condición
y estado sanitario. En función de ello, elaborar un plan de gestión
que reduzca los riesgos de reiteración de eventos
similares, y optimice el uso
del ambiente.
MATERIALES Y METODOS
Muestreo de peces.
Se realizó un muestreo ictiológico expeditivo el día 28 y 29 de abril de 1997; el mismo consistió en el calado de un tren de enmalle con paños de 15, 19, 22, 25, 30, 33, 38 y 40 mm de distancia entre nudos. Asimismo se realizó un lance de pesca con una red de arrastre a la costa de selectividad conocida. Los peces capturados fueron determinados sistemáticamente a nivel de especie; se midió la longitud estándar (Lstd), longitud cefálica (Lc), con precisión de 1 mm; el peso húmedo (p) en g; a una submuestra de pejerrey se le extrajo escamas de la zona típica y el tubo digestivo. Se determinaron los sexos y el estadío gonadal. La diversidad de peces del ambiente se estimó mediante el índice de Shannon-Weaver (H). Para obtener la captura por unidad de esfuerzo (cpue) se estandarizaron los datos a 20 horas de tendido. Previa correción de las capturas por los modelos de selectividad(6;7), se obtuvo la distribución de tallas de la población.
Elaboración de cadenas tróficas.
Se determinaron los ítems alimenticios hallados en los tractos digestivos(8) mediante microscopio óptico y/o lupa binocular, cuantificándolos con una escala de abundancia relativa (A): muy abundante, abundante, común, escaso, muy escaso y ausente(9), codificando de 5 a 0 respectivamente(10). Se consideró la frecuencia porcentual de ocurrencia de cada ítems (F),(11) y la diversidad de la dieta (H). Con estas tres variables se obtuvo el Indice de Categorización de Items (ICI = (F x A)0.5/H) que brinda el grado de relevancia de cada alimento en la dieta(12).En función de la turgencia del tubo y del volumen extraído, se determinaron el estado de repleción de los tractos digestivos, clasificando en 4 categorías: lleno, semi-lleno, semi-vacío y vacío.
Parámetros demográficos e índices de condición.
Se seleccionaron 4 escamas
sin signos de regeneración, por cada ejemplar de pejerrey submuestreado;
fueron limpiadas con detergente enzimático y montadas sobre portaobjetos.
Bajo lupa binocular se identificaron las marcas de crecimiento, considera-das
como alteraciones en la regularidad de los circulii, más estrechos,
entrecortados o cambio en la disposición(13). Se midió el
radio (R) desde el foco hasta la arista anterior, y la distancia a la marca
(rn) sobre uno de los vértices de la escama. Para estimar la longitud
de marcación se aplicó el método del retrocálculo(14),
ajustando la pendiente individual(15). El modelo de crecimiento aplicado
fue el de von Bertalanffy (Lstd(t)= L¥ (1-e-k(t-t0)) cuyas variables
fueron ajustadas en forma simultánea mediante un algoritmo computacional(16).
Se estableció la perfomance: w = L¥k(17).
Los factores de condición
empleados fueron la relación exponencial largo-peso (p = a Lstdb);
el Indice Cefálico IC = ((Lc x 100)/Lstd);
y factor k = ((p x 105)/Lstd3), comparándolos con los valores estándares
específicos(18).
Presencia de peces con columna deformada.
En función de hallar una elevada proporción de ejemplares de pejerrey con la columna vertebral deformada, se realizaron raspados y frotis del cerebro en búsqueda de parásitos causantes de la misma(19).
Muestreo de la comunidad
zooplanctónica y análisis físico químico del
agua.
Por ser el pejerrey una
especie planctófaga(20;21;22), se muestrea esta comunidad para inferir
la oferta alimenticia y establecer su rendimiento calórico(23),
empleando metodología tradicional(18;24) en una única estación(25).
Como complemento, fueron considerados
diferentes parámetros físicos y químicos del agua
del dique.
Precipitaciones.
Con el objeto de poseer información referida a precipitaciones producidas en la región de estudio, se obtuvieron los registros del año 1995 de un establecimiento cercano al dique y de la estación Azul del Servicio Metereológico Nacional para el año 1996.
RESULTADOS
Muestreo.
En la tabla
1 se listan las especies capturadas con sus nombres vulgares y científicos,
y arte de pesca. El valor de H fue de 1,0309.
Las capturas de la red de arrastre poseen un valor mayor de H como resultado
de una mayor diferenciación de hábitats proporcionados
por la vegetación sumergida(26). El mayor porcentaje numérico
de capturas corresponde a pejerrey (80,86 %).
Alimentación.
Se analizaron 34 tractos
de pejerrey de diferentes medidas. La tabla
2 presenta los resultados obtenidos del ICI discriminados en
dos intervalos de tallas, en
concordancia con la segregación de hábitats(27): los mayores
a 120 mm de Lstd (n = 14) y menores a la misma (n = 20). La diversidad
de la dieta del pejerrey es alta (H = 3,6062; diferenciando 10 y 16 ítems
respectivamente). Los
componentes del zooplancton
son de muy baja relevancia. Acorde al ICI, no existen alimentos primarios,
sino que consumen lo disponible
sin preferencias manifiestas. Como tendencia, los pejerreyes de mayor talla
practican la ictiofagia y los menores predan sobre
larvas de quironómidos.
En cuanto al estado de repleción, el 64,1; 15,4; 12,8 y 7,7 % fue lleno; semilleno; semivacío; y vacío, respectivamente.
Demografía e índices
de condición.
La relación entre
Lstd y el radio de la escama (R) fue ajustada a una recta (Lstd = 36.495
R + 26.236 r2 = 0.9811). En algunos especímenes
de menor talla se hallaron marcas de crecimiento y en otros no.
La figura
1 presenta la distribución de frecuencias de marcación
retrocalculadas, y los ejemplares sin marca en sus escamas. A partir de
los especímenes de mas de 1 año (con más de una marca)
se obtuvieron los parámetros de la ecuación de von Bertalanffy:
t0 = -0,7607; k = 0,16 y L¥ = 462,756. (perfomance w = 74,041). En
función de una distribución de tallas alterada, proporcionalmente
más cantidad de ejemplares de mayor medida, no fue posible establecer
los parámetros de supervivencia poblacional.
Los resultados del factor k y el Indice Cefálico se presentan en la figura 2, en el cual se diferencian aquellos ejemplares con la columna vertebral deformada. La relación entre el peso y la Lstd fue: p = 10-5 Lstd3.0483 (r2=0.987)
Parasitosis.
El 44,5 % de los ejemplares
de pejerrey capturados poseían la columna vertebral deformada; se
realizaron frotis de cerebro, hallando
gran cantidad de metacercarias de Diplostomus spp., inclusive en ejemplares
externamente sanos. Al discriminar por talla el grado de infestación,
el 48,33 % y 29,41 % de los menores y mayores a 120 mm de Lstd respectivamente
manifestaban escoliosis.
Estudio del zooplancton y
parámetros físico-químicos.
El rendimiento calórico
del zooplancton fue de 0,315 x 10-3 kcal. en 100 l de agua, conformando
en relación a otros ambientes(28;29;30
entre otros), un valor inferior extremo. En función de ello, se
realizó una segunda muestra la que arrojó un valor de 0.
Las especies químicas
determinadas y sus resultados se expresan en la tabla
3.
Precipitaciones.
Las precipitaciones ocurridas
durante 1995 (613,5 mm) fueron menores comparativamente a la media anual,
lo cual generó una disminución
de nivel del dique. En 1996 aumentaron, con presencia de lluvias de alta
intensidad, totalizando en el año 977,7 mm.
DISCUSION
Pese a que en ambientes de reducida superficie las redes de enmalle aumentan su probabilidad de encuentro(31), la cpue obtenida (3,732 kg/tren enmalle x 20 hs) es comparativamente baja. Asimismo los parámetros de crecimiento obtenidos manifiestan un lento desarrollo del pejerrey, comparable al Lago de Colón(32) y Rapel(33) e inferior a otros ambientes(34;35;36;entre otros). La elevada diversidad de la dieta, así como la reducida presencia de elementos del zooplancton en los tractos, semeja las malas condiciones planteadas por Ringuelet(37) en el Embalse Anzulón. Asimismo los índices de condición hallados evidencian un estado desfavorable para la población de pejerrey principalmente en el pasado lejano (IC). La elevada presencia de diplostomiasis, situación similar a la citada por Fuster de Plaza y Boschi(38) para el Embalse Cruz Del Eje, permite completar el diagnóstico de la situación del ambiente y afirmar que las condiciones para el desarrollo del pejerrey distaban mucho de las óptimas, generándose un momento crítico para el mismo.
La comunidad del zooplancton posee fluctuaciones estacionales en cuanto a densidad; los resultados obtenidos en el dique constituyen un valor extremo inferior al compararlo con otros cuerpos de agua dulce de la pampasia.
Asimismo, la sequía de 1995 redujo la superficie del dique, disminuyendo su profundidad; ello posibilitó las condiciones para el desarrollo de una abundante vegetación sumergida(39), la cual se propagó infestando la mayor parte del ambiente, y reduciendo consecuentemente el hábitat del pejerrey, el cual requiere de aguas libres(40).
La hipótesis explicativa sobre la mortandad ocurrida en agosto de 1996, es que se produjo un incremento del nivel del cuerpo de agua, producto de un aumento de las precipitaciones, quedando el Potamogeton spp. sumergido a niveles tales que no pudo realizar fotosíntesis provocando su muerte. Cabe acotar que la alteración del nivel es una de la herramientas más recomendadas para combatir malezas acuáticas (39). La degradación de esta materia orgánica consumió el oxígeno presente(41;42;43 entre otros), la duración del fotoperíodo en esa época del año, el aumento de la turbidez generado por las precipitaciones, tal vez asociado a días de baja presión y luminosidad, impidió su reposición. Por otro lado, la profundidad en el centro del dique impidió que la mortandad afecte a la totalidad de la población, actuando como refugio. La situación desfavorable de estress ambiental presente en el sistema(44), seguramente facilitó las condiciones para que se produzca la mortandad masiva de pejerrey. Las macrófitas sumergidas controlarían mediante efecto "bottom-up" otras comunidades, tanto plancton como peces(45).
Como consecuencia de las
condiciones adversas y la mortandad, es esperable que aquellos parámetros
poblacionales densodependientes
se modifiquen(46;47;48 entre otros). Por ejemplo, en ejemplares de 1 año
(1+), se halló una marca de crecimiento
cuya moda se retrocalculó a los 70,02 mm de Lstd. Se ha establecido
que el período de marcación ocurre entre septiembre-octubre(15;35)
momento coincidente con el desove(49). Al asociar estos aspectos, se habría
provocado una disminución
en la talla de primera maduración, retrasándose el crecimiento
en longitud a expensas de la reproducción temprana,
situación similar
a la manifestada por Vila y Soto(33). En ejemplares de más de 1
año (2+ y 3+), la primer marca se retrocalculó a
los 116,04 mm de Lstd. En concordancia
con Boisclair y Leggett(50), la menor densidad poblacional post-mortandad
incrementó la tasa de crecimiento. La cohorte primaveral 1996 logró
en seis meses similar longitud que su similar de 1995 en 1 año (quienes
participaron del desove).
Los individuos sin marca conforman dos modas (figura 1): 71,6 (n = 10) y 117,5 (n = 4) mm de Lstd., respectivamente. Dado que el pejerrey posee dos temporadas de freza(51), la interpretación dada es que cada moda corresponde a la cohorte de primavera y otoño de 1996 respectivamente; la cantidad proporcional de ejemplares participantes en cada una ratificaría esta hipótesis, avalada también por la presencia en el muestreo de ejemplares reciente-mente desovados; la pequeña talla lograda por los juveniles de marzo de 1997 impidieron su captura con el arte empleado. La presencia de diferentes cohortes ya fue mencionado (52;53).
La situación anormal en cuanto a la estructura de tallas puede deberse a varios factores. Por un lado, la mortandad ocurrida pudo haber impactado diferencialmente a las distintas edades, o alguna cohorte fue mas numerosa por diversas circunstancias. El crecimiento así como la tasa de supervivencia se estabilizarán ante las nuevas condiciones ambientales (54).
En función de los resultados obtenidos, se sugiere la extracción manual de Potamogeton spp. evitando su propagación. En cuanto al manejo de la población de pejerrey, se sugiere la veda total hasta abril de 1998, protegiendo ambos desoves. A partir de una nueva evaluación ictiológica, implementar número máximo de piezas, vedas estacionales, talla de captura y otras medidas conservacionistas.
CONCLUSIONES
* La comunidad zooplanctónica
es extremadamente reducida. En función de ello, el pejerrey utiliza
alimentos alternativos para su dieta,
la cual se compone de una elevada diversidad de presas. Los ejemplares
mayores son principalmente ictiófagos y los menores
a 120 mm de Lstd. predan sobre larvas de quironómidos.
* Las condiciones generales
del ambiente no son las propicias para el desarrollo de la población
de pejerrey, la cual se manifiesta mediante
el comportamiento de sus parámetros demográficos, índices
y estado sanitario. Se diferenciaron dos cohortes anuales,
una nacida en otoño y
otra primaveral.
* La causa de mortandad
se asocia a un déficit de oxígeno disuelto en el agua. Su
origen estaría provocado por una invasión de la
vegetación acuática
en momento de bajante, y posterior descomposición al aumentar el
pelo de agua, consumiendo oxígeno en su degradación.
La situación de estréss ambiental habría potenciado
este fenómeno.
* Los parámetros
demográficos del pejerrey posterior a la mortandad se hallan en
estado dinámico, hasta alcanzar un nuevo equilibrio.
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