Florentina Gómez Miranda, precursora en la defensa de la mujer

“Siempre les digo a las mujeres que todo se puede hacer si una quiere. En todos lados siembro algo, no me van a encontrar en un renunciamiento. El único mérito que me reconozco es la coherencia. Lo que defiendo ahora es lo mismo que defendía a los 18 años, con la misma pasión y convencimiento”. Con esta frase, Florentina Gómez Miranda definió su labor política, la misma que le otorga un lugar de privilegio en la historia del país.
Nació el 14 de febrero de 1912, en Olavarría, ciudad en la que vivó hasta los 10 años. Desde 1929, se desempeñó como maestra. Se recibió de abogada en 1945, en la Universidad Nacional de La Plata, y en agosto del año siguiente se afilió a la Unión Cívica Radical, siguiendo una tradición transmitida por su padre.
Desde el retorno a la democracia, en 1983, y hasta 1991 fue diputada nacional de la UCR. Su intensa labor parlamentaria incluyó la creación y presidencia de la Comisión de Familia, Mujer y Minoridad. Presentó más de 150 proyectos de trascendencia social, como los de la autoridad compartida de los padres, pensión al viudo y a la cónyuge divorciada, igualdad de los hijos matrimoniales y extra matrimoniales y pensión a la concubina/o y el derecho de la mujer a seguir usando el apellido de soltera luego de casada, entre otros.
En 1989, adelantándose a un debate que sigue abierto, Gómez Miranda presentó un proyecto sobre la despenalización del aborto por violación.
Además de la distinción de Graduada Ilustre de la UNLP, Florentina también recibió premios tales como Banca de Oro (1986), Premio Alicia Moreau de Justo (1990-1999), Ciudadana Ilustre de Buenos Aires (1999). Por su lado, la Asamblea de los Derechos Humanos le otorgó el premio “Dignidad 1999”, y fue declarada Ciudadana Ilustre de la Provincia de Buenos Aires.
Con sus acciones políticas, reflejo de sus más profundas convicciones democráticas, Florentina Gómez Miranda le dio sentido a su lema de vida: “Digo lo que pienso y hago lo que digo”.