Un proceso de integración

El sistema educativo provincial y el sistema universitario son partes de una estructura amplia e integrada. No son mundos que giran en órbitas diferentes. Si no tuviese una Universidad donde mirar, el sistema educativo obligatorio -de niveles inicial, primario y secundario- perdería de vista el horizonte en dirección al cual desea desarrollarse estratégicamente
La integración de ambos implica el desarrollo de transiciones delicadas, acuerdos académicos entre sectores y una percepción común acerca de la educación como uno de los vehículos vitales del progreso social e individual. Entre el sistema escolar y el universitario existe un territorio de intereses y lenguaje común, una especie de intersección donde la finalización de la formación básica debe convivir con el inicio de la educación superior.
La formación del alumno de nivel secundario debe orientarse hacia el acceso al trabajo o hacia la educación universitaria. Los gestores de la educación de Estado debemos formar un espacio permanente de diálogo institucional. Si la escuela ignora cuál es la plataforma de conocimiento en la que la Universidad recibe a nuestros egresados, todo el empeño que tengamos en integrar niveles diferentes de conocimiento será en vano. Pero no se trata de un mero pacto de funcionariados, donde las autoridades se sientan a integrar sus figuras o sus cargos. La integración debe ser de culturas, para que la cultura universitaria no sea ajena a la cultura escolar y para que la cultura escolar pueda adaptarse mediante canales estables a la cultura universitaria.
Desde la Dirección General de Cultura y Educación pensamos como una unidad transitiva el sexto año de la secundaria y el primer año de las universidades, sabiendo que es una experiencia con dificultades, porque se trata de una unidad que se da mediante una suma de elementos heterogéneos y variables. Por lo tanto, creemos que hay que establecer un territorio de acción común que sea capaz de admitir la dinámica natural de las fuerzas que le dan vida y sentido a toda la línea de la educación estatal.
Esta unidad pedagógica de transición tiene su marco institucional en los convenios que la Dirección General ha iniciado con las universidades con sede en la Provincia de Buenos Aires. Se trata de un proceso de integración e intercambio combinado que también implica informar a los alumnos que egresan de la secundaria a través del programa “Seguir Estudiando”, donde pueden hallar los detalles de la oferta universitaria existente en sus distritos, y un camino para poder tomar decisiones inteligentes sobre su futuro que es, al mismo tiempo, individual, generacional e histórico.