Logotipo

El Bachillerato de Bellas Artes tendrá su propia sede

Con el financiamiento del Ministerio de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires, la Universidad construirá la sede del Bachillerato de Bellas Artes. El  Edificio “Noche de los lápices” salda una cuenta pendiente con el Pregrado. Contará con aulas genéricas, salas de PC, laboratorios, una biblioteca, un auditorio para 190 personas, aulas de música, aulas individuales de instrumento, aulas taller de gran dimensión para artes plásticas y un aula de orquesta.

El Presidente de la UNLP, Dr. Fernando Tauber y la Ministra de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires, María Cristina Álvarez Rodríguez, firmaron en abril de este año un convenio de licitación para la construcción de la sede del Bachillerato de Bellas Artes. “Este es un hecho trascendente para la Universidad, no sólo por la obra en concreto sino por el valor simbólico que esta institución tiene para la ciudad de La Plata”, destacó Tauber.

Los fondos del gobierno bonaerense permitirán que la Universidad salde una cuenta pendiente con este colegio de Pregrado. Contará ahora con una construcción que lo identifique y distinga pero que además llevará una fuerte impronta que apelará a la memoria e historia reciente ya que será denominado como “Edificio Noche de los Lápices”. Estará localizado en el ex Distrito, en la esquina de diagonal 78 y calle 10.

El Secretario de Planeamiento, Obras y Servicios de la UNLP, arquitecto Guillermo Salvador Nizan, describió que “el proyecto del edificio “Noche de los lápices” tiene por objeto albergar de manera más eficiente en función a capacidad y requerimientos de uso específicos y con mejor calidad ambiental, las actividades que hoy se desarrollan de modo disperso en las instalaciones del edificio ubicado en Plaza Rocha y compartido por la Facultad de Bellas Artes, la Radio Universidad y la Biblioteca Pública de la Universidad”.

Actualmente, el colegio de pregrado funciona en un segundo piso al cual se accede por una entrada trasera y una escalera antigua y en un edificio anexo ubicado a 100 metros del edificio principal. Son evidentes los problemas de funcionamiento y académicos que esto implica. El acceso configura una barrera arquitectónica para docentes, no docentes y alumnos, impidiendo a la institución recibir personas con dificultades o discapacidades físicas.

Al funcionar en dos edificios diferentes, se presentan constantemente  inconvenientes organizativos y administrativos, así como de seguridad para los estudiantes. Además, no cuenta con un patio y los recreos deben desarrollarse en los pasillos y en una terraza pequeña. Los talleres de grabado y dibujo técnico se dictan en el subsuelo del edificio principal, sin la iluminación ni las ventilaciones necesarias para esta clase de trabajos, sumado a la humedad y el frío del lugar.

El director de Planeamiento de la Prosecretaría de Planeamiento, Obras y Servicios, arquitecto Agustín Olivieri, sostuvo que “con la primera etapa de las obras, a realizar este año, se construirá una parte considerable del cuerpo principal, albergando aulas, laboratorios, biblioteca y oficinas administrativas. Se prevé, en una versión de mínima, garantizar el traslado completo de las actividades hoy en el edificio de Plaza Rocha.

La propuesta albergará 6 Aulas genéricas para 40 alumnos, 6 Aulas genéricas para 15 alumnos, 2 Salas de PC para unos 30 puestos cada una, dos Laboratorios de ciencias exactas básicas, Biblioteca, Auditorio con un aforo para unas 190 personas, 8 Aulas de música para 10 alumnos, 17 aulas  individuales de instrumento, 1 aula de orquesta y/o coro, 6 aulas taller de gran dimensión para artes plásticas, bar y dependencias administrativas. Todo ello en relación directa, según los niveles de privacidad necesarios para cada actividad, con el patio del conjunto y una gran terraza para el desarrollo de actividades plásticas de gran envergadura

Identidad edilicia

Las heridas que la última dictadura cívico-militar dejó en la educación siguen presentes en la memoria colectiva, aunque también lo están en  espacios de enseñanza que fueron víctimas directas del terrorismo de estado. El Bachillerato de Bellas Artes, uno de los 5 colegios de pregrado de la Universidad Nacional de La Plata, sufrió especialmente esos años de plomo.

Con el objetivo de erradicar las ideas de esta institución, la única que ofrece formación artística integral, el gobierno de facto hizo desaparecer a la profesora de historia y ex directora, Irma Zucchi, y a 23 alumnos y ex alumnos. Algunos de ellos partícipes del trágico suceso que pasó a la historia como “La Noche de los Lápices”, llegando a convertirse incluso en una de las películas emblemáticas del horror que dejó ese oscuro período de nuestra historia reciente, luego de 1983.

La democracia permitió la libertad de pensamiento y de expresión, pero el Bachillerato había sufrido además un secuestro edilicio, que lo dejó confinado a una terraza techada, en la parte superior del edificio de la Facultad de Bellas Artes.

El edificio propio del Bachillerato se enmarca en el Plan Director ex-Distrito, que busca jerarquizar a la propia Universidad a través de su vínculo espacial y simbólico con la ciudad acorde y por añadidura, la puesta en valor del entorno urbano a través de la presencia de la institución.

20/09/2012 10:35
http://www.unlp.edu.ar/articulo/2012/9/20/la_palabra_junio_2010_el_bachillerato_de_bellas_artes_tendra_su_propia_sede
Los materiales de este Portal, salvo expresa aclaración, se comparten bajo Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina