Logotipo

Minimizar y solucionar el impacto ambiental

Ingeniero Guillermo Norberto Garaventta, Egresado de la ¨Universidad Nacional de la Plata¨, Investigador de la Comisión de Investigaciones Científicas de La Provincia de Bs. As.

Desde que el primer homínido caminó por la sabana africana, su cerebro comenzó a evolucionar, y los recursos generados por el planeta tierra comenzaron a ser consumidos a una velocidad cada vez mayor, conforme a la evolución cerebral de nuestra especie.

Ninguna otra especie generó estas consecuencias, tal como hoy podemos ver y percibir en el medio ambiente. Las otra, si bien impactan, sólo lo hacen en función de su número y no de su evolución cerebral. La actividad humana, en un principio estaba basada en la supervivencia y la procreación. Estas primeras acciones generaron necesidades de consumo equivalentes a la de otras especies.

A medida que el cerebro comienza a evolucionar, el hombre empieza a depredar sin control todo aquello que lo rodea. Para ello agrega innumerables herramientas de trabajo que le facilitan y prolongan la vida, sin ponderar el impacto generado.

En los últimos 5000 años se sumó, a la supervivencia y la procreación, la necesidad de tener poder sobre territorios del mundo conocido. Esto generó una nueva actividad, la guerra o luchas territoriales con el consecuente aumento de la depredación. En la actualidad, dada la evolución tecnológica generada en los últimos 150 años, el impacto se ha profundizado de una manera drástica, sin control. Hoy sabemos que somos responsables de los actuales deterioros ambientales que sufren por ejemplo nuestros ríos y mares.

Con solo ver una imagen satelital del planeta en horas nocturnas, puede observarse lo pequeño que resulta el mismo para la población actual, y el poco territorio que queda sin evidencias de actividad humana. No hay más tiempo que perder, dejando de lado la discusión del significado de las palabras sustentable o sostenible, es necesario comenzar a trabajar en todas las actividades humanas a fin de minimizar o, mejor aún, anular el impacto ambiental.

Concientizar a las nuevas generaciones, desde sus primeros estadíos, en tal sentido es una tarea ¨vital". Un niño que, en sus primeros años de jardín de infantes, aprende la importancia de no arrojar residuos a la vía pública, lo transmitirá a su entorno y lo aplicará en su vida futura. Un adulto que no tiene incorporado este concepto, sólo lo aplicara ante la posibilidad de ser multado.

Todo emprendimiento humano debe estar sincronizado con el pensamiento de perpetuidad del planeta. En base a lo anterior, puedo decir que la formación de recursos humanos en las Universidades, en relación al desarrollo sostenible, es el último eslabón de formación que poseemos, por ello éstas deben contribuir a generar el conocimiento que posibilite avanzar en tal sentido.

La Universidad Nacional de la Plata, una de las generadoras de conocimiento más importantes del planeta, ha tomado este concepto como prioritario, no sólo incorporándolo en la formación de los recursos humanos que genera, sino también direccionando financiamiento a proyectos relacionados con lo sostenible.

Estando dentro de la era del conocimiento, podemos asegurar que el saber da respuesta a los problemas existentes de la sociedad y del planeta. Cuantas más generaciones de profesionales surjan embebidos con el concepto de sostenible, mayores serán las posibilidades de generar con naturalidad tecnologías que minimicen el impacto ambiental o solucionen los ya existentes

Para tener un mundo mejor es necesario tener sociedades mejores. El planeta no mejora o empeora por sí solo. Es la sociedad en su conjunto, con un elevado nivel de conocimiento y actuando de manera responsable, la que hace la diferencia.

26/04/2013 14:32
http://www.unlp.edu.ar/articulo/2013/4/22/la_palabra_abril_2013_minimizar_y_solucionar_el_impacto_ambiental
Los materiales de este Portal, salvo expresa aclaración, se comparten bajo Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina