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La UNLP y un relevamiento de sus egresados - La voz de los graduados

A través del Programa de Oportunidades Laborales y RRHH (Prolab), la Universidad realizó un relevamiento de la situación laboral de 1.500 profesionales. La información obtenida contribuirá a diseñar políticas que mejoren la inserción laboral de los graduados de la Universidad.

La UNLP lleva adelante un inédito programa de seguimiento de la evolución de sus graduados que permite no sólo conocer en detalle la situación general de los egresa­dos respecto al mercado laboral. También es una herramienta de enorme utilidad para diseñar ac­ciones concretas tendientes a me­jorar la vinculación de los jóvenes profesionales con el mundo del trabajo.

En los últimos años, la Universi­dad desarrolló además diferentes estrategias para incrementar el número de graduados y llegar así a un ideal cercano a los 8 mil egre­sados por año. Desde la Dirección de Vinculación con el Graduado Universitario, de la que depende el Prolab, la UNLP realizó un exhaustivo relevamiento de la trayectoria profesional que han tenido los jóvenes que conclu­yeron sus carreras entre el 2004 y el 2006. Los resultados obtenidos forman parte del informe denomi­nado “Trayectoria laboral y com­petencias profesionales de los jó­venes egresados de la Universidad de La Plata”.

Para desarrollar este seguimiento se tomó en cuenta la evolución en sus profesiones dentro del mer­cado laboral, distinguiendo las re­laciones entre las competencias adquiridas y el trabajo. Asimismo, se analizó la influencia que tuvo la formación universitaria en el mun­do laboral. La capacidad para resolver proble­mas, los conocimientos profesio­nales, y el trabajo en equipo fue­ron las competencias con mayor valoración por parte de los consul­tados. Entre las características la­borales, el 56 por ciento destacan las oportunidades para aprender algo nuevo, la responsabilidad en la tarea y la autonomía para reali­zar el trabajo.

El informe en cuestión revela que “la Universidad en su contexto educativo intervino en el desarro­llo de las herramientas profesio­nales de los Graduados. En este sentido la enseñanza superior actúa como agente que facilita el acceso a mayores oportunidades laborales cuando proporciona una formación completa y adecuada a las necesidades del egresado.

UNA FORMACIÓN INTEGRAL
La Universidad en su contexto educativo interviene en el desarrollo de las herramientas profesionales de los Graduados. En este sentido la en­señanza superior actúa como agente que facilita el acceso a mayores oportunidades laborales cuando proporciona una formación completa y adecuada a las necesidades del egresado. No obstante, los procesos de inserción laboral de los graduados universitarios se caracterizan por su alto nivel de heterogeneidad ya que existen multitud de factores académi­cos, laborales y personales que pueden repercutir en sus oportunidades.

Hoy las Universidades públicas se convierten en una gran cantera de talentos en formación para el mundo laboral y en una enorme fuente de reclutamiento de personal capacitado y competente para afrontar las nuevas exigencias en el mundo del trabajo. También sabemos que la Universidad no transmite sólo enseñanzas teóricas, sino otro tipo de conocimiento fuera del ámbito áulico. ¿Cuál es esa otra enseñanza que nos deja la Universidad fuera del aula?

Esta misma se relaciona con aspectos de la formación que apuntan a fortalecer conductas y valores relacionados a aspectos actitudinales y emocionales de los estudiantes y futuros egresados. Esta enseñanza no formal desarrolla implícitamente potenciales com­petencias que son valoradas y necesarias en cualquier ámbito laboral.

El rendir exámenes en forma oral, el permanente reciclaje y lectura de textos para su preparación, el respeto y el cuidado en el modo de rela­cionarse con su interlocutor, el ampliar y detallar información a la hora de trasmitir y argumentar mensajes de manera técnica, lógica, o desde el sentido común potencian las habilidades verbales. El aprender a trabajar en equipo desde los primeros años de la carrera contribuye a la adjudicación de roles y tareas, fomentando las relacio­nes interpersonales, generando valores de solidaridad, compañerismo y aprendizaje mutuo, fomentando la integración para el logro de los ob­jetivos dispuestos.

El aprender forzosamente a manejarse en forma independiente en la Facultad en cuanto a la presentación de trámites administrativos, la autorregulación de su asistencia a clases, la elección de horarios, mate­rias a cursar y cátedras, fomentan la autonomía de los estudiantes a la hora de trazar sus objetivos. El respeto por las normas y criterios curriculares exige también una enseñanza en la compresión de los órdenes Jerárquicos y las cade­nas de mando dentro de las organizaciones.

La organización y planificación de la carrera por parte del universitario es fundamental, consciente o inconscientmente, desarrolla una capa­cidad analítica en la cual fija sus propias metas y objetivos a corto y largo plazo para poder recibirse y terminar con esfuerzo y dedicación sus estudios. Para esto el alumno en general observa, examina y ra­zona cautelosamente cada situación, detectando aciertos y errores.

La mayoría de los estudiantes se adapta fácilmente y obtiene un me­jor rendimiento ante consignas de trabajo claras y precisas con pro­cedimientos específicos en los cuales deba dilucidar la lógica que los sustenta, producto del cambio permanente y metodológico que se impulsa desde las distintas corrientes de pensamiento que el alum­no estudia durante su carrera.

Vemos que el aspecto principal de motivación del Universitario lo cons­tituye el hecho de encontrar un lugar en el que pueda capacitarse y crecer profesionalmente. El Universitario demuestra generalmente un gran interés por continuar implementando los conocimientos obtenidos en la Facultad y adquirir competencias técnico-prácticas que le permi­tan desarrollar y experimentar nuevas tareas.

Estos aspectos formativos que hacen a la personalidad de los Univer­sitarios son muy valorados por los selectores de personal a la hora de hacer incorporaciones en las organizaciones. Por ende podemos decir que la Universidad pública forma competencias por fuera del ámbito estrictamente técnico que son generales para cualquier trabajo. Estos perfiles sumamente preparados para las exigencias laborales de hoy, marcan tendencia a la hora de cubrir puestos de trabajo, ya que en los últimos tiempos se ha incrementado enormemente la demanda de ofertas laborales dirigidas a los estudiantes y profesio­nales de las distintas Universidades.

No obstante, los procesos de in­serción laboral de los graduados universitarios se caracterizan por su alto nivel de heterogeneidad ya que existen multitud de factores académicos, laborales y persona­les que pueden que pueden reper­cutir en sus oportunidades”.

Satisfacción con su trabajo profesional
Uno de los datos más importantes relevados da cuenta del alto nivel de inserción laboral de los gradua­dos de la UNLP. Un 81 por ciento de los encuestados trabaja en su profesión. De los 1.500 consulta­dos, de entre 32 y 34 años, un 53 por ciento mostró satisfacción con su actual trabajo, y esto se vincula directamente con otro de los pun­tos de la encuesta.
La pregunta planteaba: “Si me tocara un premio importante en la lotería que me permitiera vivir de renta el resto de mi vida, no trabajaría”. Un 70 por ciento dijo estar en desacuerdo o muy en desacuerdo, demostrando una alta valoración de su trabajo así como de su profesión, por encima del dinero.

Entre los aspectos de mayor im­portancia, un 61 por ciento de los egresados colocó a la estabilidad laboral, sin dejar de lado la conci­liación entre familia y trabajo y el crecimiento profesional. En un ni­vel intermedio de prioridades, ubi­caron a la posibilidad de obtener ingresos elevados, o el tiempo para el ocio, mientras que la búsqueda de prestigio social fue relegada a un último lugar de valoración.

La encuesta también mostró que el 51 por ciento trabaja en rela­ción de dependencia, el 20 por cuenta propia y el 29 por ciento restante lo hacen fluctuando entre ambas categorías. El 48 por cien­to mantuvo el mismo empleo des­de que se graduó y de ellos, el 57 por ciento incrementó la cantidad de ocupaciones. Un 39 por ciento cambió de trabajo una vez, un 26 dos veces y un 35 por ciento lo hizo 3 o más veces.

Progreso laboral
La encuesta permitió observar también que el 41 por ciento de los encuestados se desempeña en el mismo puesto desde hace 5 años. Un 45 por ciento ascendió a cargos intermedios y el 41 por ciento lo hizo a espacios gerencia­les o jerárquicos.
En pos de un progreso laboral, el 65 por ciento de los graduados valora las herramientas formati­vas y no formativas que aportó su carrera y su vida universitaria en general para iniciarse y crecer en sus trabajos. Por su lado, un 50 por ciento puntualizaron que su trayectoria laboral hasta ahora le ha dado otros conocimientos que no le brindó su carrera de grado.

El Prolab
El Programa de Oportunidades Laborales y RRHH (Prolab) está conformado por profesionales de psicología laboral, recursos hu­manos, estadística y metodología, sociología organizacional, admi­nistración contable y marketing profesional, comunicación insti­tucional, capacitación docente y metodologías educativas.
Esta iniciativa busca poner a dis­posición de los graduados herra­mientas concretas para conseguir su efectiva inserción laboral, a través del entrenamiento y la ca­pacitación permanente. Periódi­camente se dictan talleres gratui­tos para la búsqueda de empleo, especialmente diseñados para ayudar a los jóvenes a planificar su búsqueda laboral, conocer di­ferentes vías de inserción, confec­cionar su currículum vitae y entre­narse en cómo enfrentar con éxito una entrevista de trabajo.

 

 

 

14/07/2013 21:08
http://www.unlp.edu.ar/articulo/2013/7/12/la_palabra_julio_2013_la_voz_de_los_graduados
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