Hospital Escuela de Veterinarias - Aprendizaje y vínculo con la comunidad

La Facultad de Ciencias Veterinarias llega a sus 130 años de existencia con otro hito en su historia: la inminente inauguración de su nuevo Hospital Escuela. Como parte del Plan Director ideado para la mejora de esta unidad académica, su construcción busca recuperar el espacio público y brindar soluciones a su sistema edilicio.
Los trabajos tomaron en cuenta el movimiento de alumnos, docentes, investigadores, animales y propietarios de dichos animales dentro del predio. Se busca así optimizar el espacio público de Veterinarias, que contaba con superficies sin uso o podían presentar ciertas dificultades de funcionamiento
En este contexto, la Universidad aporta a una mayor funcionalidad de esta unidad académica, garantizando al mismo tiempo la seguridad de las personas y los animales.
Funcionamiento independiente
Frente a la situación descripta, la UNLP decidió relocalizar las tareas asistenciales, garantizando la independencia tanto de acceso como de movimiento de las actividades académicas. Fue por ello que se hacía indispensable recuperar el sector ubicado sobre diagonal 113, con poco valor patrimonial y ocupado por cañaverales. Se lograría, así, la remoción de los corrales de grandes animales, así como de las peceras en desuso.
Se decidió entonces que las actividades académicas tengan acceso por calle 60 y que al Hospital de Grandes y Pequeños Animales, que funcionará las 24 horas, se ingrese por diagonal 113.
La Universidad construyó un nuevo edificio, para Grandes Animales, además de reciclar el inmueble donde funcionaba la Cátedra de Bioquímica, para destinarla al uso exclusivo del sector del Hospital para Pequeños Animales”. El Plan Director de Veterinarias incluye asimismo el reciclaje integral del edificio central para las actividades académicas y la recuperación del espacio público.
Un Hospital de avanzada
El nuevo Hospital de Ciencias Veterinarias, en sus dos sectores, estará equipado con la más alta tecnología y cumplirá una doble función. Por una parte, contribuirá a optimizar las condiciones de aprendizaje de los estudiantes, y por otra, mejorará la atención a la comunidad.
“Nuestra universidad a través de su Facultad de Veterinaria tomo la decisión de refundar su Hospital veterinario como un nuevo desafío para contribuir al desarrollo de la educación veterinaria, la ciencia y la transferencia tecnológica por el bienestar y la salud animal, lo que tendrá como gran beneficiario el hombre”, sostuvo el decano de esta unidad académica, Eduardo Pons.
Teniendo en cuenta que en la actualidad se atiende a un promedio de 3 mil animales cada año, se prevé que el funcionamiento del nuevo Hospital Escuela permitirá incrementar esa cifra.
Para quienes cursan la carrera de Veterinaria, es imprescindible contar con una herramienta educativa como esta, para estar en contacto con animales, algo que no tienen posibilidad de hacer en lugares públicos.
Tal y como lo describe el decano Pons, “el hospital cuenta con tecnología moderna para cumplir nuestro ambicioso objetivo de competir con centros desarrollados de punta en diagnóstico veterinario con equipamiento moderno en resonancia magnética, endoscopia, ecografía, ecodoppler, radiodiagnóstico digital, laboratorio clínico, laboratorio de diagnóstico en fisiopatología del ejercicio para investigación y diagnóstico clínico de nuestros reconocidos mundialmente caballos deportivos”.
Asimismo, Eduardo Pons resaltó que también se podrá trabajar para reducir el impacto social de las enfermedades zoonóticas, aquellas transmitidas de los animales al hombre, con una incidencia a nivel mundial sin precedentes.
La facultad cumplió 130 años
A mediados del siglo XIX, con una creciente demanda del comercio mundial, se hizo necesaria una mejora en ovinos y bovinos. El valor de los rodeos aumentó, en medio de una permanente importación de reproductores y un mestizaje progresivo. Ante la falta de controles sanitarios adecuados, también entraron al país gran cantidad de enfermedades.
Este contexto puso en evidencia la necesidad de formar profesionales con conocimientos científicos. Fueron los primeros ganaderos y la recién fundada Sociedad Rural los que pidieron que se iniciaran estudios de Veterinaria en Argentina. Por ello, el 13 de septiembre de 1881, la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires sancionó la ley 1424, autorizando al Poder Ejecutivo a crear una Casa de Monta y una Escuela de Veterinaria. Fue en la hasta entonces denominada Escuela Práctica de Agricultura, que funcionaba en Lomas de Zamora, en Santa Catalina. Ese fue el origen de la Facultad Ciencias Veterinarias, la primera que se creó en América del Sur.
El 6 de agosto de 1883 se abrieron las puertas de la Escuela de Agronomía y Veterinaria y Haras de la Provincia de Buenos Aires, llamada posteriormente Instituto Agronómico Veterinario de Santa Catalina.
Junto al Museo y al Observatorio Astronómico, se incluyó a la Facultad de Agronomía y Veterinaria, a la Escuela Práctica de Santa Catalina en el proyecto de fundación de la Universidad Nacional de La Plata. Estas Instituciones se agregaban a las preexistentes de la Universidad Provincial.