La Universidad Nacional de La Plata, además de enseñar e investigar, también pone al servicio de la sociedad que la sostiene los conocimientos que se generan en su seno a través de otro de sus pilares básicos: la Extensión. De este modo, aporta al desarrollo de la sociedad y trabaja en la mejora de la calidad de vida de la comunidad en la que está inserta.
Para profundizar el vínculo con la sociedad, la UNLP desarrolla diferentes programas y estrategias: la apertura de Centros Comunitarios en barrios de la región; la Escuela de Oficios, que aborda una estrategia de inclusión a partir de la formación laboral a los jóvenes; la articulación con el Programa Nacional Argentina trabaja; y la conformación del Consejo Social en la UNLP.
Este trabajo diario se condice con el planteo del artículo 15 del Estado de la Universidad, en el que se reconoce a la Extensión como una de sus funciones primordiales, “entendida como un proceso educativo no formal de doble vía, planificada de acuerdo a intereses y necesidades de la sociedad, cuyos propósitos deben contribuir a la solución de las más diversas problemáticas sociales, la toma de decisiones y la formación de opinión, con el objeto de generar conocimiento a través de un proceso de integración con el medio y contribuir al desarrollo social”.
La UNLP, pionera en Extensión
A partir la Reforma Universitaria de 1918, comienza a considerarse a la Extensión como una de las funciones centrales de las instituciones de educación superior, junto a la enseñanza y la investigación. Pero en la UNLP, su práctica es anterior a su inclusión como una de las bases doctrinarias de aquel movimiento clave en el país.
En 1905 la Universidad de La Plata inició sus actividades de extensión y en 1907 Joaquín V. González, su fundador, en su rol de Presidente, inauguró las Conferencias de Extensión Universitaria donde señaló la importancia de “la incorporación con carácter legal de la extensión universitaria, esto es, la de una nueva facultad destinada a crear y difundir las relaciones de las enseñanza propia de sus aulas con la sociedad ambiente”.
El Consejo Social
Creado a fines de 2010, el Consejo Social ya logró convertirse en una de las principales herramientas de la extensión universitaria, que permite planificar y plasmar políticas y acciones de contenido social y de enorme relevancia para el desarrollo de la región. Su eje fundamental es la búsqueda de la recuperación de los derechos esenciales de la población.
En el inicio de su funcionamiento, elaboró un diagnóstico común, organizándolo en nudos críticos a abordar. A partir de éste se construyó una agenda de trabajo.
Las políticas públicas abordadas por el Consejo abarcan la inclusión de derechos laborales en el marco del plan regional de gestión de residuos; la producción pública de Medicamentos; las necesidades de protección y promoción de los derechos de los niños; y la educación; y el Mercado de la Economía Social y Solidaria, una experiencia inédita que reúne a productores hortícolas de la región, quienes trabajan de manera asociada y autogestionada para vender sus productos.
Estos y otros ejes temáticos han convocado a gran cantidad de sectores y permiten fortalecer líneas de trabajo existentes en la UNLP, y generar nuevas políticas de intervención.
El Consejo Social es un verdadero espacio multisectorial destinado a la búsqueda de la recuperación de los derechos esenciales de la población. Está integrado por representantes del gobierno provincial, de la legislatura bonaerense, los municipios de la región, gremios, organizaciones sociales, organismos de ciencia y tecnología de la región, docentes, no docentes, alumnos, graduados e integrantes de los colegios del sistema preuniversitarios.












