Logo unlp
 
 
Acceso a la versión móvil del portal de la Universidad Nacional de La Plata
Contacto Mapa del sitio
 
RSS Novedades

Políticas sociales

Convocatoria proyectos de Extensión para Centros Comunitarios

Extensión

Convocatoria a Proyectos de Extensión 2013

Escuela de Oficios

Abierta la Inscripción al Curso Reparador de PC de la Escuela Universitaria de Oficios

Extensión

Seminario internacional "Riesgos psicosociales y precariedad laboral" en Económicas

 
 
|
Universidad autónoma y cogobernada
Para poner en marcha este proceso en la UNLP, fue preciso generar las ideas que sentaran las bases de la reconstrucción institucional

Las universidades nacionales pusieron en marcha, con el retorno a la democracia, un Período de Normalización del que se cumplen 25 años. La Universidad Nacional de La Plata fue un modelo para otras instituciones de educación superior por el trabajo de las autoridades de la época, encabezadas por el Rector Normalizador, Raúl Pessacq. Se dedicaron 30 meses para recuperar la autonomía y el cogobierno, ejes centrales de la Reforma de 1918.


“Volvemos a nuestra Universidad acompañando el resurgimiento de la República formalmente constituida bajo el imperio del pleno estado de derecho que consagra la Constitución Nacional. Así lo ha dispuesto el mandato expreso del pueblo de la Nación”. Estas palabras del Rector Normalizador Raúl Pessacq, en su discurso de asunción, resumen el espíritu con el que se trabajó en la normalización de la Universidad Nacional de La Plata. Se están cumpliendo 25 años de aquel hecho histórico y trascendental para la educación superior.

El desafío no era menor. La casa de estudios debía desarrollar y consolidar una democracia que hasta el momento seguía los pasos de la vida institucional del país, con sucesivas intervenciones e interrupciones que impedían fortalecer una forma de gobierno participativa. El desarrollo de este sistema implicaba poner en funcionamiento un mecanismo que prácticamente no había sido utilizado y que no formaba parte del imaginario social. Por otra parte, consolidarlo significaba dejar de lado los intereses sectoriales, comprender el momento histórico y concebir el dialogo, el consenso y el disenso como los motores del orden democrático. El Presidente de la Universidad, arquitecto Gustavo Aspiazu, consideró, en este sentido, que “desde 1983 la sociedad argentina debió aprender a vivir en libertad y en democracia, y en este camino la universidad tuvo un rol fundamental. El compromiso asumido hoy es continuar en la línea de construcción de una institución abierta y democrática, donde el dialogo y la pluralidad sigan siendo las bases, no sólo de la consolidación de la Universidad pública y gratuita, sino también de una sociedad más justa”.

Se llevaron a cabo políticas significativas que habrían de cambiar profundamente la UNLP. Se realizaron nuevos concursos docentes públicos y abiertos y se revisaron las designaciones efectuadas durante el anterior gobierno de facto. Esto requirió un cambio a nivel cultural (no existía la costumbre de realizar concursos) y una reestructuración administrativa para realizar, en tiempo record, más de mil quinientos concursos, buscando romper con la lógica de lo nombramientos arbitrarios. Además, se abordaron otras problemáticas, entre ellas la reapertura de las carreras que habían sido cerradas durante la etapa precedente, como Psicología y Cinematografía. Dentro de un conjunto de medidas, inscriptas en la tradición de la reforma de 1918, tendientes a retornar al cogobierno, se reconocieron los centros de estudiantes. También se reformuló la política y estructura científica, concretando numerosos convenios de investigación, creando nuevos institutos y revalorizando la comisión de investigaciones, entre otras disposiciones.

Uno de los cambios más significativos lo configuró la instauración del ingreso directo, que dejaba atrás al sistema de cupos instaurado durante la dictadura y volvía a abrir las puertas de la Universidad a toda la sociedad. Esto trajo aparejado un  notable aumento en el número de ingresantes, lo que hizo necesarias las reestructuraciones en el ámbito administrativo y académico.

Para poner en marcha este proceso en la UNLP, fue preciso generar las ideas que sentaran las bases de la reconstrucción institucional. En los 30 meses de trabajo no faltaron conflictos sectoriales, resistencias, marchas y contramarchas.

En palabras de Raúl Pessacq “la ‘normalización’, debe ser analizada en el contexto social de lo que en la época significó el fin del proceso y el comienzo de la Democracia: un ‘nunca más’ al horror de la represión de la dictadura, una esperanza popular de libertad y de progreso, la ilusión de la vigencia del pleno estado de derecho, en un punto de fractura institucional en el que todo podía y debía ser cambiado”.

21/09/2012 10:49
Email de contacto:
 
 
 
bannerinfouniversidades
 
 
 
 
Los materiales del Portal Universidad Nacional de La Plata, salvo expresa aclaración, se comparten bajo una Licencia Creative Commons Atribución 2.5.